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Untold — Black Light Spiral

Tras unos años prolíficos en los que el material publicado ha sido constante, tanto a nivel de epés como de singles, Jack Dunning, Untold para el común de los mortales del terreno electrónico, ha debutado en largo este año con un ensordecedor Black Light Spiralen su sello, Hemlock. Beats arrítmicos que atropellan a todo lo que se encuentren a su paso. Un trabajo que difícilmente dejará indiferente.

Un debut que rompe esquemas

En muchas ocasiones me pregunto si algún día nos aburriremos del techno y de sus ritmos 4×4, muy manidos, escuchados constantemente, pero prácticamente infalibles cada vez que alguien con una mínima destreza y gusto los pone a pasear en una cinta motora que no quiere tener final. Ante estas estructuras, las más clasicistas y no por ello menos buenas, este año tenemos una propuesta forajida, la del londinense Untold, que se pasa estos cánones por donde Marhuenda la ética profesional.

Es precisamente este hecho de salirse del terreno delimitado por el género lo que hace de Black Light Spiral un debut inspirado y sonoramente asesino. Tras lanzamientos como la serie Change in a Dynamic Environment EP, en la que conjugaba patrones estandarizados con otros más versátiles sin un esqueleto claro, en este debut en largo esta segunda faceta es la dominante. Y no le ha sentado nada mal.

Untold es un tipo inquieto, fue exdiseñador, y transmite sus temas a bocetos, para después pasarlos por el filtro de cámaras de eco a la hora de la grabación. El resultado llama aún más la atención por los sampleos que utiliza para embutir sus capas ruidísticas en pozos sin fondo. Así es como tenemos un disco con la potencia de Perc y la arritmia inherente a algunas de las producciones del inglés.

Imprevisible y sin el clásico motor techno

Enchufa su caos con las sirenas que advierten locura en la iniciática ‘5 Wheels’, para empezar a experimentar con las bases en ‘Drop It On The One’. Graves ensordecedores, todo tipo de latigazos sonoros en segundo plano, para después dejarte con el culo torcido con el urbanismo esquizofrénico y enormemente adictivo de ‘Sing A Love Song’. Loops de campanitas, voces que rebotan en tu cráneo y pequeños enviones que te arrastran por un camino que no sabes dónde te llevará.

Aparte del marasmo de ruidos y la intensidad su enfermiza visión de lo que es (o no) una melodía, lo más llamativo del debut es la carencia de una estructura narrativa lógica. Donde otros ponen ritmos machacantes con beats marcados para no fallar, el londinense prefiere trabajar más fervientemente los efectos en la base, en las segundas y terceras líneas que emergen poco a poco a la superficie como pone en boga en ‘Doubles’.

Otro punto fuerte, y también que se desmarca de los discos típicos de techno, es que no sabes por dónde va a salir Black Light Spiral, es imprevisible. Puede encerrarse en amagos glitch herméticos como el Actress de Ghettoville en ‘Wet Wool’, o puede golpear con los ambientes contaminados y turbios de ‘Strange Dreams’.

Uno de esos álbumes que podrían ser la banda sonora de un psiquiátrico. Techno en su faceta más experimental, violento pero sin el motor 4×4, con golpes arrítmicos que surgen cuando menos te lo esperan, dispuestos a tirarte de la silla, si es que puedes aguantar sentado ante tanto nervio y una mínima sensación de locura transitoria que te ronda por la cabeza unos instantes. Gran debut.

7.8/10

Hacer, deshacer, romper, deconstruir y experimentar. Términos que podríamos utilizar tranquilamente para describir la percepción que ha tenido Dunning para elaborar este conjunto de ocho canciones en las que no hay ninguna norma escrita, ningún hilo conductor salvo el ruido. Y eso hace a Black Light Spiral un disco enfermizo. Y apasionante.

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