Uzzhuaïa en concierto en Gijón (Sala Acapulco, 29–10–2010)

No lo decimos sólo nosotros, publicaciones especializadas en rock y metal ya lo vienen repitiendo desde hace años: Uzzhuaïa es una de las mejores bandas de rock duro del estado. Discutible afirmación a la que seguro se sumarán aquellos que les hayan visto alguna vez en directo.

Yo les he visto varias veces en distintos escenarios y he de decir que cada vez me han gustado más, y no iba a ser menos su recital del pasado viernes en la Sala Acapulco de Gijón, donde lamentablemente la taquilla apenas si pasó de las cien entradas vendidas.

La crisis que nos tiene controlado al máximo el gasto en ocio y cultura, porque la música es cultura a pesar de que esté gravada con el 18% de IVA, hace que la multitud de oferta musical en vivo nos haga medir todavía más en qué gastamos nuestro dinero.

Una pena, porque Uzzhuaïa son a estas alturas y con un disco de notable alto como 13 veces por minuto, que están presentado por las principales ciudades españolas, una de las apuestas a caballo ganador.

No por ello, el quinteto cercenó su propuesta, pelín corta en minutos, unos setenta minutos, pero casi es mejor así que no llegar a cansar al respetable, aunque el buen ambiente que crearon en la Sala Acapulco, que quedó enorme para los pocos que estábamos allí, hizo que el concierto pasara en un suspiro, y eso que nos perdimos los primeros cuatro temas.

Con un haber tan destacado como su nuevo disco: el tema titular, ‘La mala suerte’, ‘Ante la tempestad’ y ‘Magnífico fracasado’, éstas dos las hicieron juntas, ‘Ángeles malditos’ y ese ‘jitazo’ que es ‘No quiero verte caer’, y el anterior, Destino Perdición, que era un disco claramente de sobresaliente, con ‘Baja California’, ‘Cuando ya no quede nada’ o el tema que le da título, y en el bis, ‘Nuestra revolución’ y ‘Blanco y negro’, Uzzhuaïa pueden ya pergeñar un repertorio lo suficientemente solvente como para salir por la puerta grande.

Y si a eso le añadimos algunos de los mejores momentos de sus anteriores trabajos: de Diablo Blvd.: ‘He cambiado’ y ‘Lejos de mi ciudad’; y de Uzzhuaïa: ‘Enero’, ‘La cuenta atrás’ y ‘Perdido en el huracán’, hubo suficientes momentos mágicos como para que el respetable saliera con una sonrisa de oreja a oreja. Lo vuelvo a repetir, con que el grupo tuviera un poco de suerte, sea con un anuncio de televisión o similar, podrían llegar a hacerse de oro. Ojalá sea así.

MySpace | Uzzhuaïa
Fotografía | MySpace oficial de la banda

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