“Washed Out — Paracosm” src=”http://img.hipersonica.com/2013/08/Washed-Out — Paracosm.jpg” class=”centro_sinmarco” />

Si una palabra sugiere la música de Washed Out, ésa es “inmersión”. Por varios motivos; en primer lugar porque evoca la idea de agua que está permanentemente presente (el ambiente playero, los temas que, más que avanzar, fluyen) y en segundo porque parece que la intención de Ernest Greene, mente pensante detrás de este proyecto, es la de literalmente sumergirnos en su música, meternos la cabeza debajo del agua y dejarnos llevar. Así era Within and Without (Sub Pop, 2011) y así es también este Paracosm.

El segundo larga duración llega dos años después del considerable éxito del primero, que vino a ser algo así como la punta de lanza del chillwave, una de esas etiquetas algo absurdas que no está muy claro si realmente significan algo o no. Como suele ocurrir en estos casos, se dio la circunstancia de que un pequeño grupo de artistas comenzó a hacer lo mismo al mismo tiempo (tampoco nada demasiado innovador: pop electrónico lo-fi y algún toque shoegaze grabado generalmente con muy pocos medios en sus propias casas) y el término se quedó.

Las dudas de Paracosm

Como suele ocurrir en estos casos, el dilema para el artista era evidente: seguir las reglas del juego y ofrecer más de lo mismo para estirar el chicle todo lo que se pueda (y que te critiquen por ello) o pegar un volantazo y cambiar de rumbo, admitiendo de manera más o menos abierta que aquello no fue más que una moda pasajera (…y que te critiquen por ello). La decisión ha sido inteligente: tirar por la calle de en medio, partir de las mismas bases y pasar de grabar en el dormitorio a mostrar un abanico de recursos que permita hablar de paso adelante.

https://www.youtube.com/embed/9rbRwV0T0AQ

Paracosm es un disco sólo aparentemente breve (apenas tiene nueve cortes y el primero no es más que una intro, pero al final acaba superando los 40 minutos sin problemas) que parece atraparte ya empezado. ‘Entrance’ te va hechizando para enganchar sin pausa alguna con los dos primeros singles del disco, ‘It All Feels Right’ y ‘Don’t Give Up’. Ambos proporcionan una panorámica bastante acertada de lo que es este trabajo: una continuación de Within and Without, sus ambientes plácidos y su búsqueda de texturas sonoras, introduciendo pequeños giros estilísticos que logren mantener el interés del oyente: seguimos en la playa, pero quizá de la noche hemos pasado al atardecer, se mantiene esa misma intención evocadora pero ahora se intenta llegar a ella por caminos algo más complejos.

https://www.youtube.com/embed/qJILRWBKnQ4

Permanece a lo largo de Paracosm esa idea de escapismo, esa capacidad de llevar a un punto muy lejano del lugar en el que el oyente pulsa el play. No sorprende enterarse leyendo hojas promocionales que Greene se ha trasladado de un apartamento en la gran ciudad a una tranquila casa en las afueras con su mujer: se puede apreciar aquí cómo la poca urgencia que pudiera haber en su obra anterior ha desaparecido por completo y le cuesta poco perderse (perdernos) por paisajes etéreos, como en ‘Weightless’.

Tener más recursos y para qué

Hablábamos antes de paso adelante, de mayor riqueza de medios. De la austeridad casi absoluta de 2011 pasamos ahora a, dicen, más de 50 instrumentos y, como siempre, la cuestión es qué hacer con ellos porque, aunque la lógica diga que deberían enriquecer tu sonido, se puede dar la circunstancia de que, de hecho, lo vulgaricen. Es el riesgo de ir añadiendo más y más cosas: casi sin darte cuenta puedes acabar haciendo lo mismo que ya hacen otros. Por desgracia, eso ocurre en muchos momentos de Paracosm y ese recargamiento instrumental à la Youth Lagoon que debería hacer su sonido más orgánico acaba por convertirlo, como en ‘Falling Back’, en un simple disco de pop (con o sin el “dream” delante). En uno, además, no especialmente brillante.

https://www.youtube.com/embed/pFGdSLVwTVE

Porque todo ese poderío, lejos de dotar de personalidad a las canciones, hace que éstas queden más desdibujadas (¿cuál era cuál? ¿en cuál sonaba aquello?) y que, unas por otras, al final el disco quede un poco por hacer. Con excepciones, claro, como esa reluciente ‘All I Know’, que demuestra hasta dónde podría haber llegado ese disco si hubiese resistido determinadas tentaciones y se hubiese centrado en pulir melodías y que recuerda aún más la falta que aquí hace otra ‘Amor Fati’.

“6,50” src=”http://img.hipersonica.com/2013/08/6,00.jpg» class=”derecha_sinmarco” />Se opte por centrar la mirada en sus momentos más afortunados o en los menos, Paracosm lanza en todo caso tenues señales de alarma, de proyecto agotado que no da para más. En la playa, al atardecer, sentado en una tumbona y con una copa en la mano, se está muy bien, pero en algún momento hay que levantarse y hacer algo.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments