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White Fence — For The Recently Found Innocent

Había cierta expectación dentro de los círculos de la psicodelia pop de cara al nuevo trabajo de Tim Presley en solitario, For The Recently Found Innocent (2014, Drag City). ¿Se embarcaba realmente White Fence hacia un sonido más claro, nítido, desterrados los años del Lo-fi tras el más que reivindicable Cyclops Reap (2013, Castle Face)? Eso parecía en ‘Like That’, puro sonido sixtie con una producción algo más esmerada de lo habitual. For The Recently Found Innocent no es un disco de ruptura total, pero sí hay elementos que permiten observar cierta evolución en el particular universo de Presley, cuyas cimas, ya lo adelantamos, continúan estando tanto en el ya citado Cyclops Reap como en su lejano …Is Growing Faith (2011, Woodsist).

Nada que impida disfrutar a plenitud de pulmón las catorce canciones incluidas en For The Recently Found Innocent, en otro ejercicio de larga duración por parte de Presley, quien, afortunadamente, ha dejado atrás las ideas más alteradas tras el experimento un tanto fallido de Family Perfume (2012, Woodsist). Bien por ‘Like That’, de la que hay muchas personas enamoradas pero que no tiene ninguna virtud sobresaliente sobre otras canciones suyas anteriores. Es la clásica estructura y sonido de White Fence: arreglos de cuerda de otro tiempo, voces enlatadas y un estribillo disimulado en apenas un par de palabras. Mucho más adelante se encuentra ‘Raven On White Cadillac’, que supera con creces al primer single, en tres minutos deliciosos.

En esta ocasión, White Fence ha preferido guardar sus mejores canciones para el final tras un inicio algo titubeante. Especial mención merece el que posiblemente sea el momento más inspirado de todo el disco, ‘Afraid Of What It’s Worth’, que parece un clásico de The Byrds gracias a los ligeros arreglos Country incluidos para la ocasión. En línea parecida camina ‘Hard Water’. El problema, sin embargo, reside en los cortes que parecen incurrir en los peores defectos de Presley, como ‘The Light’, y ese aire forzadamente Rock que le sienta al disco como un tiro en la sien. White Fence ha mejorado mucho en su mejor faceta, la del Folk y la psicodelia de bajos vuelos, y por eso es una pena que se deje llevar en cosas así.

6.9/10

Argumento parecido es válido para ‘Arrow Man’, aunque aquí el estribillo aguanta mejor el tono de la canción. Una pena que estropee el fabuloso sonido de ‘Goodbye Law’. En fin, como siempre, White Fence: una de cal y otra de arena. De apartar los temas menos inspirados estaríamos hablando de una joya de verdad, de una reliquia, pero no es el caso. Aún así, nada que impida disfrutar, y mucho, de este prolífico talento.

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