Anuncios

Wolves In The Throne Room — Celestite

No sabemos en qué medida la fijación del mundo mainstream por una banda como Wolves In The Throne Room está basada en un capricho aleatorio como el que suele mover a la crítica internacional o que la fórmula del conjunto verdaderamente se preste a llegar a oídos externos al universo del Black Metal. Sería curioso averiguar cuántos de los que descubren a la banda a través de medios como Pitchfork verdaderamente los escuchan de manera continuada y seguida, y no sólo se quedan en el mero postureo. No un gran porcentaje, me temo, aunque tampoco es algo que preocupe en exceso a los hermanos Weaver.

De hecho, a los Weaver tanto les da tener miles de seguidores alrededor del globo terráqueo como si los escuchan cuatro gatos. Aaron y Nathan huyen de todo el ruido generado alrededor de su música y optan por el enclaustramiento y el aislamiento, elaborando su música a su gusto sin tener mucho en cuenta las reacciones posteriores. Quizá ahí resida parte de su encanto, que no buscan hacer música para agradar, sino que emplean sus esfuerzos en darle forma a su orfebrería fina y de buen gusto, cuidando cada capa de sonido para que le dé más fuerza y consistencia al conjunto.

Wolves In The Throne Room, metiéndose de lleno en sonidos que antes sólo se intuían

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=3831749964/size=large/bgcol=333333/linkcol=0f91ff/tracklist=false/artwork=small/track=816677582/transparent=true/

Y este año estaba claro que Wolves In The Throne Room iban a dar mucho de qué hablar, aunque quizá no de la manera que muchos creíamos en un principio. Muchos nos esperábamos estar aplaudiendo los triunfos y aciertos de Celestite, el nuevo trabajo de los lobitos, pero finalmente lo que más ha copado la atención y el debate ha sido esa inmersión en la electrónica progresiva, el Dark Ambient y el Drone que tened por seguro que espantará a todo “trve” black metalero que llevara siguiendo su trayectoria.

Ahora, ¿es verdaderamente tan radical el cambio? ¿Va a suponer una ruptura definitiva con el Black Metal? La respuesta a ambas cuestiones es no. No me entendáis mal, hay un trecho bien grande entre el Black Metal de Celestial Lineage (por citar uno) a los mares de sintetizadores que inundan Celestite, pero los hermanos Weaver ya nos advertían de que en este disco íbamos a encontrar facetas más ambientales y atmosféricas que en el pasado solamente habían dado a entender.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=3831749964/size=large/bgcol=333333/linkcol=0f91ff/tracklist=false/artwork=small/track=3945954749/transparent=true/

En declaraciones previas al lanzamiento del álbum explicaban que la idea de partida de Celestite eran varias ideas procedentes de su anterior trabajo y, a partir de ahí, ir prolongando a base de sintes, ritmos eternos y guitarras distorsionadas, pero no para hacerlas más ásperas sino al contrario, más cristalinas. En cierto modo es bastante loable el rumbo escogido por los lobitos en este disco, que obedece más a una necesidad de experimentación y de creatividad por parte de los hermanos Weaver que a una intención rupturista definitiva. Este experimento amplía el espectro creativo de Wolves In The Throne Room, lo que les da más margen de cara al futuro, algo preferible a tener que seguir sacando discos continuistas.

No obstante, es muy probable que el metalero cerrado que les seguía desde hace tiempo les de la espalda ahora por el cambio escogido. Yo no negaré cierto grado de decepción con Celestite, no por el mero hecho de cambiar, cosa que nunca es negativa per se, sino porque el resultado final carece de suficiente impacto y brillantez para engancharme a este disco. A pesar de lo curioso (y lógico) del viraje estilístico y de haber unos cuantos segmentos interesantes y notables como por ejemplo el tema ‘Initiation at Neudeg Alm’, la mayor parte del disco me resulta escasa en momentos memorables a los que agarrarme y se hace muy fácil desconectar en muchos puntos de este disco, lo que me parece un deje muy grave. Tan grande ha sido su deseo de experimentar y ofrecer algo distinto que se han dejado la magia y la capacidad de engatusar al oyente para maravillarlo.

5/10

Mi rechazo al nuevo trabajo de Wolves In The Throne Room no responde al cambio de sonido, que por otra parte siempre estuvo presente de manera simulada en su música y aquí aparece como elemento protagonista. Los verdaderos fallos en Celestite están en que no deja de ser un experimento para salirse del ostracismo o el continuismo y no aporta excesivos momentos que enganchen o impresionen al oyente, favoreciendo su desconexión con el álbum en muchas ocasiones, dificultando su permanencia en la memoria del público.

Anuncios