Woods — Love is Love

Breve reseña de un breve EP


Cuando Woods adelantaron dos canciones de Love is Love (Woodsist, 2017) el pasado 7 de abril en Madrid, en un concierto maravilloso al que se le pueden reprochar muy poquitas cosas, pocos podíamos prever que en aquel momento nos estaban destripando la práctica totalidad del disco. Pero, ay, así era: ‘Bleeding Blue’ y ‘Lost in a Crowd’ representaban dos de las escasas seis canciones de su nuevo LP, cuya denominación como tal sólo cabe interpretar como una vasta exageración de grupo. EP, y no demasiado brillante.

Sumadas a ‘Love is Love’, cuya existencia ya conocíamos con anterioridad, las tres conforman una escueta primera mitad que precede a diez minutos de larga e inane improvisación, una canción más digna de una cara B de Sun City Eater in the River of Light (Woodsist, 2016) que de un largo duración propiamente dicho, y una versión reprise de la canción que abre el mismo disco, ‘Love is Love’. Siendo generosos y admitiendo pulpo como animal de compañía, nos quedan cuatro canciones medianamente reflexionadas, de las cuales una, ‘Lost in a Crowd’, ni siquiera es composición original del grupo, sino del excelente trompetista que acompaña a Woods en su actual gira.

De modo que restando la francamente poco inspirada ‘Hit That Drum’, el supuesto nuevo LP de Woods se resume a ‘Love is Love’, excelente y en consonancia a lo ya planteado en Sun City Eater in the River of Light (al aire afro-jazzístico y el juego de la sección de vientos), y a ‘Bleeding Blue’, una pista de hacia dónde puede girar Woods cuando se decidan a publicar un disco de verdad: hacia el Forever Changes y hacia un mayor peso de las trompetas-espirituales al modo ‘You Set the Scene’. Excelentes ambas composiciones, claro, pero insuficientes para sostener un pomposo LP.

De modo que EP en rigor y, en honor a la verdad, single acompañado de descartes y experimentaciones repetitivas que nada aportan al historial ni a la trayectoria de Woods. ¿Palito? Sí, pero no tanto por su deriva artística, sino por la decisión de lanzar una suerte de LP motivada por la elección de Donald Trump y en aras de realizar una reflexión sobre el amor y la necesidad de aprender a convivir juntos y pese a nuestras diferencias, un motto común en el debate actual del liberalismo estadounidense.

Todo eso está muy bien y es muy necesario, por supuesto, pero no hace que Love is Love entre siquiera en la categoría de disco a tener en cuenta en la discografía de Woods. Si se acabaron los tiempos del lo-fi hiper-productivo, good ridance, pero retomarlos ahora deprisa y corriendo con motivo de la convulsa elección de un misógino-xenófobo de color anaranjado no contribuye en nada ni a la trayectoria del grupo ni a su siempre apasionante proyección estilística. Gracias por las dos canciones y adiós, amor.

5/10