Es muy interesante ponerse a seguir fenómenos incipientes en cualquier disciplina, no sólo por el rendimiento interesante que estén dando en la actualidad sino, sobre todo, para poder presenciar el día que rompan definitivamente el cascarón y arrasen con el panorama. Observar a ese chaval de universidad mostrando estupendas maneras en la competición, entusiasmarte con algún joven actor que deja detalles bastante exquisitos en alguna película/serie o ir siguiendo a algún talento de la música que el día menos pensado saque una obra que consiga volarle los sesos a un público sorprendido.

Nosotros aquí en Hipersónica somos muy de fijarnos en el talento joven con la esperanza de que den un buen golpe sobre la mesa -”La maqueta era mejor” es algo que nos define mucho-, con ejemplos tan buenos como el del proyecto Wrekmeister Harmonies que ya llamó mi atención con la buena factura de su You’ve Always Meant So Much To Me (Thrill Jockey, 2013). Consiguió encandilar a buena parte de la redacción con su notable continuación en Then It All Came Down (Thrill Jockey, 2014) y no esperábamos poco de su tercer disco en tres años.

David Robinson ya había ido mostrando una gran calidad, sabiendo muy bien cómo rodearse buscando músicos inquietos e interesantes que pudieran sumar mucho al sonido del proyecto. No ha sido la excepción aquí, llegando a la inmensa cifra de 30 colaboradores para la creación de este álbum, con nombres ilustres como Alexander Hacke (Einsturzende Neubauten), Marissa Nadler, Sanford Parker, Bruce Lamont (Yakuza), Chris Brokaw (Come), Dylan O’Toole y Ron DeFries de los difuntos Indian y al estridente dúo The Body entre muchos otros.

En Night of Your Ascension comprobamos como Robinson se supera en cada uno de los aspectos y estándares de sus anteriores obras

Contaba con un roster de calidad, sólo faltaba sacarle todo el provecho para que la obra fuera totalmente sorprendente. Pero Robinson ha ido incluso más allá, en Night of Your Ascension (Thrill Jockey, 2015) cristaliza todas sus grandes facultades y da forma a la que puede ser su obra definitiva. Da toda una lección tanto en las construcción de piezas largas, especialmente en articularlas y desarrollarlas, como en aprovechamiento de los acompañantes y en capacidad de impacto, ya sea con un delicado y sublime momento ambiental como con un punto con alto grado de ruidismo.

En esta ocasión nos encontramos dos canciones en vez de una ocupando todo el álbum. La pieza homónima, que se extiende hasta los 32 minutos de duración, nos asombra con un inicio ambiental y suave protagonizado por la bella voz de Nadler para luego ir progresando en intensidad lenta pero ininterrumpidamente, dejándonos momentos de intenso drone doom que alcanzan el grado máximo de potencia y locura en su recta final, dejándonos los ojos como platos. Mientras tanto, los 16 minutos de ‘Run Priest Run’ siguen una tónica similar pero más compacta y hasta experimental, con inicio tenso que conduce a la explosión instrumental donde se da rienda suelta a cada instrumento.

8.3/10

En Night of Your Ascension comprobamos como Robinson se supera en cada uno de los aspectos y estándares de sus anteriores obras. Consigue sacarle un provecho extraordinario a sus músicos colaboradores, haciendo que sus aportaciones se complementen bien con el conjunto, provocando que el impacto de sus composiciones nos obligue a prestar toda nuestra atención a lo que está desarrollándose enfrente nuestro. Como ya he dicho antes, posiblemente la obra definitiva de Wrekmeister Harmonies, tanto por el alto nivel que logra alcanzar como por la fascinación que me produce el disco en todo momento. Valía la pena seguir su trayectoria sólo para poder presenciar cómo se desata todo su potencial en un álbum como éste.