Ayer nos enteramos de que había muerto Phil Spector, una de las figuras más transformadoras de la historia de la música gracias a su labor con grupos como The Ronettes, The Righteous Brothers o The Beatles, además de ser el principal artífice del fenómeno «wall of sound» (muro de sonido) que ahora está a la orden del día en las producciones. También una figura problemática, con varios episodios detallando su inestabilidad mental y una condena por asesinato en 2003 tras matar a la actriz Lana Clarkson.

El asesinato de Clarkson fue una de sus atrocidades más graves, aunque no se puede decir que no se viera venir. En el mismo juicio se detallaba como Spector tenía tendencia a mostrar su arma a las mujeres a las que quería seducir (sobra decirlo, una táctica un tanto cuestionable) y tampoco es que no lo haya hecho tampoco en el trabajo. Ahí está una de sus más sonadas anécdotas cuando trabajó con el grupo de punk los Ramones.

En busca de un nuevo toque a su sonido que les diera el empujón final a nivel comercial, Joey Ramone contrató a Spector para producir su disco End of the Century, publicado en 1980, después de haber estado cerca de colaborar antes con el disco Rocket to Russia. Sin embargo, no tardaron grupo y productor en chocar. Los primeros estaban acostumbrados a terminar de grabar un disco en dos semanas y ese tiempo es el que gastaba Spector en una canción.

Su forma de trabajar resultaba extraña para el grupo, como detalló Dee Dee Ramone en su autobiografía Poison Heart: Surviving The Ramones.

Phil se sentaba en la sala de control y escuchaba, a través de sus auriculares, a Marky (batería) golpear sobre la caja una vez, y otra… Así, durante horas

En muchas ocasiones el grupo se lo tomaba con filosofía, quitando hierro al asunto. Pero los métodos llegaron a ser exhasperantes. Johnny Ramone recuerda que una vez «se pasó doce horas sentado, escuchando el acorde que abre la canción ‘Rock and Roll Highschool‘ una y otra vez. ¡Un acorde! No creo que mereciera la pena».

«Tú no te vas a ningún lado»

El tono autoritario de Spector era en ocasiones demasiado para un grupo tan desafiante y acostumbrado a ir por libre, y la cosa escaló hasta un episodio en la mansión de Phil que Dee Dee detalla en su biografía.

Después de que Spector estuviera reunido durante tres horas con Joey, llegó un momento en que me cansé de todo aquello. Me levanté del sofá donde nos había dejado al resto e intenté encontrarles. Phil debió pensar que yo era un intruso, porque apareció de la nada gritando y agitando una pistola.

Yo me enfrente a Phil y le dije: ‘No sé cuál es tu maldito problema, estas agitando la pistola por todos lados y haciendo todas estas cosas… ¡Estoy cansado! Me vuelvo al hotel’. Spector me miró y me dijo, ‘tú no te vas a ningún lado’. Apuntó el arma en mi corazón y luego hizo un gesto para mí y para el resto de la banda para que volviéramos a la sala donde estaba el piano. Él se sentó al piano, y tocó sin parar la canción ‘Baby I Love You’, hasta las 04:30 de la mañana.

Quien sabe si tomándoselo a guasa o no, los Ramones terminaron versionando la canción de The Ronettes para el End of the Century. El disco no consiguió el monumental éxito que buscaban conseguir, pero si llegó a ser su disco más vendido. Y la anécdota fue tan sonada que terminó siendo una obra de teatro exitosa en Chicago.

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