Susanne Sundfør — Ten Love Songs

Es una pena que una voz como la de Susanne Sundfør sea prácticamente desconocida más allá de las fronteras de su Noruega natal. Y es una pena, entre otras cosas, porque, aunque últimamente haya gente como M83 o Röyksopp que se han empeñado en que la conozcamos, son ya cinco los álbumes que esta chica lleva publicados con su propia firma.

Ten Love Songs (Sonnet Sound, 2015), el último de ellos, al menos juega ya con la ventaja de llegar tras habernos sido debidamente presentada con temas como el ‘Running To The Sea’ de Röyksopp, el ‘Oblivion’ de M83 para la BSO de la película del mismo nombre o el ‘Let Me In’ de Kleerup.

Susanne Sundførd, la experimentada noruega que se merece una oportunidad fuera de su país

Así que, ahora que ya tiene nuestra atención, es más que recomendable sumergirse en estas diez canciones de amor que la noruega nos presenta, porque deparan sorpresas. Muchas sorpresas.

Porque, Ten Love Songs es quizás el disco que podríamos esperar de una más en las oleadas de cantantes nórdicas que nos “asolan”. En cierto modo, lo es, pero añade una variedad en tan sólo 10 canciones que muchas de esas cantantes hubieran querido para sí.

En una línea más electrónica que la de anteriores trabajos, Sundfør nos ofrece un trabajo oscuro y poco optimista en el que hay tiempo para temas casi bailables (nada que no pueda arreglar un buen remix) y hasta para ponerse en modo clásico. Igual que para ofrecer cortes cortos, que se pasan en un apenas un suspiro, como ‘Darlings’ con el que abre el listado, como otros que se convierten casi en sinfonías de diez minutos, como ‘Memorial’.

De hecho, aunque los singles ofrecidos hasta la fecha, ‘Fade Away’ y ‘Delirious’ dan pistas de lo que se puede esperar del álbum, es nada más comenzarlo cuando ‘Darlings’ nos da la primera sorpresa, con su emotiva concisión, y sus aires casi eclesiásticos, acompañados apenas de un teclado.

Ten Love Songs, una montaña rusa con subidones techno y momentos clásicos

Y si ‘Accelerate’ con sus desconcertantes ritmos tribales va dejándonos caer el carácter bailable del álbum que se termina de confirmar con el primero de los singles, la primera verdadera sorpresa del tracklist nos la llevamos con ‘Silencer’, casi una nana que comienza apenas con una guitarra acústica como acompañamiento para irse dejando envolver en unos arreglos de orquesta que le confieren el toque clásico que culmina en la intro de ‘Kamikaze’. Pero que nadie se engañe con ésta, que su comienzo sólo está ahí para despistar, porque, a medida que avanza va ganando en sintetizadores y beats hasta convertirse en un tema casi techno, digno de, por ejemplo sus compañeros en otras aventuras Röyksopp.

La segunda sorpresa del disco nos la llevamos con ese largo “opúsculo” que es ‘Memorial’. Clasicismo es poco para una balada que comienza siendo digna de Lykke Li y que termina sumergiéndonos en un interludio completamente orquestal que creeremos haber escuchado antes.

‘Delirious’, el segundo sencillo del álbum nos devuelve a terrenos más convencionales, mientras que ‘Slowly’ se convierte en uno de los imprescindibles de Ten Love Songs, con esos ritmos retro mezclándose en ciertos momentos con bases que recuerdan a las de ‘Accelerate’, y la voz de Sundførd, dando lo mejor de sí: un tema para perderse en él, en busca de matices.

Ya en la recta final, ‘Trust Me’ es otra de esas baladas tristes y desnudas, en las que la emotividad de la voz de Sundfør es la verdadera protagonista. Quizás sea algo aburrida, pero sirve para aportar variedad ante el último trallazo techno con el que se cierra el disco. Porque ‘Insects’ es una prueba más de la versatilidad de la noruega, que lo mismo se atreve con un tema de corte clásico que uno que se quiere comer las pistas de baile.

8.2/10

En definitiva, Ten Love Songs es el disco que debería confirmar a Susanne Sundfør fuera de su país. Habrá que agradecer a sus últimas colaboraciones que nos la hayan puesto en el mapa, pero tras ellas y después de haber escuchado este quinto trabajo suyo, queda claro que es una artista a la que hay que tener muy en cuenta.

Si además, estas diez canciones de amor son un trabajo digno de mirar de tú a tú, y en muchos casos incluso por encima del hombro, a los de otras cantantes nórdicas que pasean estilos similares, no hay justificación posible para que el álbum del que hablamos no sea un verdadero éxito. Lástima que, aunque de calidad vaya sobrado, sea un disco difícil de promocionar, que posiblemente pase desapercibido por no haber llegado a más gente.