Tulsa — La calma chicha

Cuando el viento no sopla, en el mar reina la calma chicha y el movimiento se convierte en una ilusión. En este estado de calma chicha, en esa espera, a veces plácida y a veces tumultuosa, se ha tejido un disco con espíritu artesanal y cálculo milimétrico.

Así explica, como si hiciese falta una explicación, Miren Iza el nuevo y tercer disco de Tulsa. La verdad es que no esperábamos un disco como La calma chicha. El que supone el debut de Tulsa con Gran Derby Records, un sello discográfico que no publica ningún trabajo malo, no entra a la primera, ni siquiera a la segunda o la tercera.

Hay que desprenderse de los apriorismos de Sólo me has rozado (Subterfuge, 2007) y el bueno pero no tan bueno Espera la pálida (Subterfuge, 2009), para poder disfrutar y valorarlo en su justa medida.

Las texturas electrónicas marcan el nuevo sonido de Tulsa

Un colchón electrónico es el armazón del nuevo sonido de Tulsa, que supone un punto y aparte a su carrera pero si se lo quitamos encontramos a la misma Miren Iza de antaño. La calma chicha es un álbum al que hay que acudir periódicamente, sin rasgarse las vestiduras, con la única pretensión de disfrutar de la voz y ese nuevo sonido.

La calma chicha, un disco que no acaba de engancharte hasta después de varias escuchas

Algo tuvo que pasar cuando Miren Iza anunció que Tulsa dejaba la actividad. Pero aquel Irgonauta, el EP que en 2012 fue el aldabonazo definitivo a su relación con el sello madrileño, supuso el comienzo de algo nuevo.

Las texturas electrónicas lo ocupan todo y nos revelan a una nueva Tulsa que en solo 9 canciones acaba por cautivarnos. Quizás el tema que emborrona esta obra maestra es ‘Bosque’, con Ricardo Lezón (McEnroe, Viento Jones) que siento decir no acaba de encajar.

El resto de temas parece todo un hallazgo, plenamente disfrutarles dándole al play y poniéndolos en bucle una y otra vez. Sea ese ‘Leña’, que Miren nos cuenta que fue el primero que tuvo terminado. Tras dar junto a Javi Carasueño (Big City) y Charlie Bautista (Russian Red) con esa nueva fórmula magistral la cosa tuvo que esperar un tiempo.

La calma chicha se ha hecho de rogar, pero contiene canciones enormes como ‘Oda al amor efímero’, que viene con un vídeo de Jonás Trueba que hay ver sí o sí, ‘Gente Común’, ‘Los amantes del puente’, la extraordinaria ‘En tu corazón sólo hay sitio en los suburbios’ o esa balada quebradiza titulada ‘Ay’.

9.1/10

Cierra Tulsa este regreso triunfal y por la puerta grande con ‘Los ilusos’, un jitazo en toda regla tejido con muy pocos mimbres y en el que Miren Iza nos vuelve a tocar la fibra sensible. ¿La calma chicha candidato a disco español de 2015? Para mí sin duda alguna. Peor por favor que el siguiente no tarde tanto en llegar.

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