Varg — Nordic Flora Series Pt. 3: Gore-Tex City

Claustrofobia, congoja y autotune

Aunque hay honrosas excepciones, parece que el hecho de ser nórdico sea sinónimo de hacer música oscura, fría, asfixiante. Sería tramposo y falso decir que es una máxima, pero sin duda parece que sí es garantía de calidad. Al menos si lo tuyo son esos recorridos laberínticos que se van estrechando conforme avanzas. Algo así es lo que ha hecho el sueco Varg en su nuevo trabajo, Nordic Flora Series Pt. 3: Gore-Tex City (Northern Electronics, 2017).

Y algo así es lo que lleva toda su carrera haciendo, con más o menos acierto, pero siempre jugando con los límites del dub techno, lo industrial y el ambient. Bajo el escudo una vez más de Northern Electronics, garantía de calidad para las atmósferas opresivas, Varg se ha sacado un señor disco. De hecho, se puede decir sin miedo que seguramente sea su mejor álbum hasta la fecha, y por supuesto, uno de los mejores de este año.

Acostumbrados ya a la burbuja de los productores que apuestan por esas atmósferas oscuras, algo con lo que incluso Vatican Shadow puede pinchar con producciones que ya rozan el autoplagio, hay quienes optan por mezclar el estilo con otros muchos. Es lo que ha hecho siempre avanzar los géneros. Y es lo que hace Varg, y concretamente lo que ha hecho en este Nordic Flora Series Pt. 3. Ha abierto su abanico como nunca y ha apuntado en varias direcciones de forma bastante acertada. Desde sonidos orgánicos y ambientaciones barbitúricas hasta incluso algo de R’n’B, el sueco ha sacado a pasear su talento como nunca antes.

Ambient, Industrial, Techno, R’N’B: todo vale y cohesiona

Un trabajo fascinante en el que esta vez hay un peso notorio de la sección vocal, lo que no es habitual, aunque los cortes instrumentales son los que mejor funcionan. Un disco que queda retratado con sus tres primeras pinceladas, la oscuridad de ‘Champagne Ceremonies’; la sofisticación y el sonido urbano de ‘Yamanote Line’, que parece salida del subsuelo de una gran capital; y la tensión y el ruido frío y claustrofóbico de ‘Platforms Surrounded by Fences’. En general, y extrapolándolo al resto de temas, el sueco ha trabajado muy bien las ambientaciones, que son al fin y al cabo las que le dan un aura de intensidad a este álbum.

A raíz de ahí teje diferentes bases que son las que amplían su abanico y le dan un toque diferente a esas atmósferas. Desde el minimalismo de ‘Fonus’ (con Drew McDowall y el gran Alessandro Cortini) hasta la pulsión techno de Silent Servant en ‘Snake City / Maserati music’, esta tercera edición de Nordic Flora Series tiene tantos matices como los que quieras encontrar. Fuera del techno, el ambient y las raíces industriales hay momentos más contemporáneos si cabe, recursos de autotune con su compatriota y jovencísimo (t)rapero Yung Lean. Y lo mejor de todo, a pesar de lo raro que pueda sonar el cruce, ,o desentona; Varg ha sabido encontrar el encaje perfectamente. Además ha hecho lo propio con la también sueca Anna Melina, quien da unas pinceladas de R’n’B electrónico en 
Blue Line (112 Rådhuset)’.

Y como empezaba marcando territorio este álbum, acaba cerrando la cuadratura del círculo con ‘Stockholm City (Drottninggatan, Sergels torg)’, el momento de mayor intensidad con una caja de ritmos al rojo vivo a lo Dominick Fernow con un aroma decadente industrial que te encierra en una habitación con unas paredes que cada vez se hacen más pequeñas. La música de una cadena de montaje y de la producción en serie. Momentos de ambient techno e industrial alienante, sin renunciar a minutos más cálidos en los que hay nuevas tendencias; mordiendo cuando es necesario y con alguna capa melancólica para escuchar reposadamente. Una pasada de referencia y una exhibición de clase y de cómo jugar con las texturas y las melodías de trabajos de atmósferas oscuras que se encorsetan bastante fácil.

8.4/10